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Parálisis por sobreanálisis el mal del nuestros tiempos

Una de las bendiciones/maldiciones de nuestros tiempos es la cantidad de información disponible que realmente puede llegar a ser abrumadora, he llevado algunos proyectos que por su naturaleza llevan demasiadas variables por considerar pero todo debe de tener un momento de acción.

El mal de la parálisis por análisis, aplica en todos los ámbitos, no sólo de negocios y en las empresas, pasa en tu casa y en la mía, puedes sufrir de este mal en cualquier momento y situación en la vida, por ejemplo, ahora en estas fechas del el «Buen fin» empiezas a ver opciones de pantallas y se te presentan tantas opciones que siempre quieres buscar los pros y los contras a cada una de la opciones, pero además puedes investigar por marcas, y hacer el mismo análisis por cadenas comerciales (por que hay algunas tiendas que dan puntos/beneficios adicionales) y luego complementarlo por facilidades de compra, opciones de crédito y después de todo estos malabares de análisis de opciones cuándo ya dices esta es la buena… Ya no hay stock.

Caemos en el ciclo de seguir investigando y seguir investigando, hay tantos ángulos para cada producto que se puede escudriñar en cada aspecto de cada característica y de cada opción, terminas por no tomar ninguna opción por seguir documentando el mejor caso por cada una de las opciones.

El tema es cómo yo como comprador dejo de buscar todas las opciones, en muchas de las veces el tiempo apremia, y por querer conocer todas las oportunidades terminas por no aprovechar ninguna oportunidad, caer en ese ciclo de investigación constante hace que pierdas el enfoque de cuál era tu primer instinto de compra y si realmente no puedes decidir rápido, honestamente mejor dedícale tu tiempo a otra cosa.

«El riesgo de una decisión equivocada es preferible al terror de la indecisión»

Maimónides

El consejo para romper con este ciclo es primero establecer metas y tiempos objetivo, cada una de las metas, debe de tener ligado un tiempo de respuesta, y si tú estás postergando o procrastinando los tiempos de entrega, el consejo más importante es: mata ese proyecto de una vez.

Por ejemplo si estás llevando una negociación, una recomendación que me ha funcionado bastante es poner una lista de logros o compromisos en común y su fecha de entrega/respuesta, regularmente te piden algo, lo consigues, y después te vuelven a pedir otro detalle, y cuando ya se peloteo toda la información, (ahí empieza el ghosting y para evitar este tema) en cada paso, en cada «entregable» siempre complementa con preguntas reafirmando si ya no hace falta nada, y si la respuesta es: No, ya no hace falta nada. Tu respuesta debe sonar así: Ok, entonces a menos de que no haga falta ningún detalle, el siguiente paso es realizar la acción necesaria (firmar el contrato, ejecutar la compra, realizar el pago de anticipo, etc.) para poner la solución en marcha. 

Uno como profesional tiene la responsabilidad de ayudar a los tomadores de decisiones o forjadores de decisiones a tomar el siguiente paso y dejar de una vez por todas la Parálisis por análisis a la ACCIÓN.

Ralph Waldo Emerson dijo que «Una vez que tomas un decisión, el Universo conspira para hacer que suceda» me hace mucho sentido este pensamiento (aún a la fecha), me da gusto que tomaste la decisión de leer este blog.

Nos leemos la siguiente semana, saludos!

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